La industria biomédica utiliza adhesivos tisulares para aplicaciones como vendajes, apósitos secundarios, cierre de heridas y selladores quirúrgicos. La fuerza adhesiva de estos productos debe definirse claramente antes de su uso en un entorno clínico. Si el adhesivo no es lo suficientemente fuerte, el producto puede provocar una infección o una mala cicatrización. Si el adhesivo es demasiado fuerte, el tejido subyacente puede dañarse al retirarlo. Esta norma describe una metodología de prueba tanto para el desarrollo y caracterización de estos adhesivos, como para el control de calidad. Al desarrollar y caracterizar las propiedades materiales de estos adhesivos en combinación con sustratos de tejidos blandos, es importante tener en cuenta las condiciones ambientales.
Los desafíos de realizar pruebas según este estándar son:
Pruebas en condiciones del mundo real
Registro preciso de la fuerza adhesiva
Sistema de prueba
hSistemas de prueba universales de la serie ST WDW-E